La Sangre es vida
A principios de los años noventa, en un pequeño pueblo de carácter rural llamado Infiernos de Isil, comienzan a pasar sucesos inexplicables coincidiendo con la llegada de una misteriosa forastera que se ha instalado en una antigua casa abandonada desde hacía décadas, la cual ha sido escenario de oscuras historias…
La última confesión
Hay secretos que solo la oscuridad puede guardar.
En el convento de clausura de Santa Clara, perdido entre las montañas de Tarragona, dieciocho monjas viven apartadas del mundo bajo votos de silencio y obediencia. Nadie entra. Nadie sale. Es un refugio eterno... o una prisión perfecta.
Una noche de temporal, cuando la nieve sella las carreteras, la hermana Beatriz aparece muerta en su celda cerrada por dentro. Sus manos cruzadas sobre el pecho sostienen un papel con una sola palabra: Perdón. No hay sangre, no hay heridas. Solo un silencio que oculta algo mucho más oscuro.
La hermana Lucía, expsicóloga que ingresó a la vida religiosa huyendo de su propio pasado, intuye que la muerte no fue natural. Pero en Santa Clara nadie habla. La madre superiora impone el orden. La enfermera mide cada palabra. La archivista guarda cajas selladas. Y una novicia que vio demasiado teme decirlo en voz alta.
Mientras el temporal los aísla del mundo, la desconfianza se extiende entre las hermanas como una enfermedad sin cura. Porque hay algo más: un suceso ocurrido en 1985, enterrado bajo décadas de silencio y obediencia, está a punto de resurgir. Una joven embarazada. Una caja desaparecida. Una muerte nunca explicada. Y una comunidad entera que prefirió mentir antes que afrontar la verdad.
El asesino está entre ellas. Y en un lugar donde todos los pecados se saben, pero ninguno se dice, la verdad podría ser la última confesión... o la última sentencia.
Un thriller psicológico oscuro y claustrofóbico sobre el peso del silencio, la culpa compartida y los secretos que pueden destruir una comunidad entera desde dentro.
Si te atraparon obras como El nombre de la rosa, Los crímenes de Caux o La chica del tren, no podrás soltar este libro hasta la última página.

