¡Que viene el lobo!
Raquel odia San Valentín. En su vida laboral como organizadora de eventos ha visto de todo, y si tiene que elegir, prefiere unos polvos mágicos, o un buen revolcón, a caer en las flechas del amor.
Su último cliente es Hugo Blanch, uno de los hombres más adinerados del país; serio, buen orador y con un increíble olfato para los negocios; por eso le llaman el Lobo de las finanzas.
Como en el cuento, el lobo es grande y fuerte, y desde el primer momento quiere comérsela, pero ella no es Caperucita, es una tigresa indomable dispuesta a sacar sus garras si hace falta.
Él es bueno en su juego. Ella también en el suyo.
¿Será el lobo capaz de domar a la tigresa o será un lobo con piel de cordero?
Lee la lucha de estas dos fieras por no caer en la tentación.
Tropos de la novela:
·Enemie to lovers
·Jefe/empleada
·Escenas subidas de tono
·Ambientada en San Valentín
·Diálogos divertidos
·Unos amigos muy especiales
HISTORIA DE UN FOLLICIDIO Y OTRAS HISTORIAS LÚBRICAS SIN SEXO
En una tarde de aburrimiento sexual, una palabreja vino a mi mente. Fue como un tortazo en todo el frontis de mi cerebro adormecido después de semanas sin emociones. El vocablo se fue haciendo cuerpo en el mío, se hizo camino a través de mis células, de mis arterias y venas, hasta hacerse realmente ... ¿físico?.
¿Acaso no tenía ganas de matar debido a mi lamentable estado? ¿Acaso no hubiera matado antes mil veces para no caer en ese desánimo? Y lo que era más importante, ¿acaso no me habían matado, o casi, decenas, centenas de veces, por estar en el sitio equivocado?
La palabra ya llegaba a mi esófago, oprimía mi garganta, me provocaba arcadas terribles.
De repente la escupí entre un concierto de pedorretas por aguantarme el aire: "FO LLI CI DIO" se escuchaba con el doble aire saliente.
"Historia de un follicidio" había nacido de un parto de cabeza. Llevaba demasiado tiempo incubándose y era parto tardío, pero finalmente veía la luz.
La palabra miró a la luz que la cegaba y luego a su progenitora, bueno en realidad progenitoras porque mi sosias me acompañaba; la Duquesa de Éboli.
Aquel alumbramiento con base latina estaba dispuesto a dar batalla, a elevar el arte del buen trikitriki al de una obra maestra, con todas sus variantes, "TOCs" y manías, pero arte al fin y al cabo.
Y ella solita se puso a escribir y de su pluma con burbujitas de aire salieron estas inspiradoras letras donde lo importante no es el objetivo, lo importante es el camino para llegar y no morir en el intento.
Lean, follicidas, que más de uno se encontrará bien representado, y si no lo están, rían, que reírse de uno mismo o del vecino siempre es un buen placebo si se quedaron a mitad de camino.
Y sin más preámbulo inicien este periplo por el arte del buen morir con el intento de perpetuarse o tener un momento rico.
PELIGRO, ¡locas A BORDO! (Las Locas nº 1)
Estrella se va a casar en tres semanas con Pedro, pero sus amigas no soportan a ese hombre.
¿Qué harías si quisieras impedir la boda?
Ellas lo tienen claro: una despedida de soltera en el mar. Cuánto más lejos de ese hombre, mejor.
Necesitan un milagro para cumplir sus deseos y los de su amiga: un hombre que la haga vibrar, reír, sudar. Con el que sienta fuegos artificiales con un beso.
Once locas, una extraña mujer, seis mastodontes, el hombre del tren, un oficial y un cocinero, harán de este viaje de placer, una aventura de lo más disparatada.
Si quieres vivir un auténtico desmadre a la española, no olvides las Tena Lady antes de leer esta descabellada historia o te mearás de risa.


